Lejos de casa

Written by:

Hola queridos lectores, ya han pasado casi tres años desde nuestro lanza- miento y nuestro primer Editorial llamado “Lejos de casa”, quizás mu- cho de ustedes no lo han podido leer, otros lo han olvidado, pero yo no Cada edición de Impacto Latino en Europa me hace recordar ese sentimiento de lejanía, cada historia de éxito, pero también de lucha que escuchamos y contamos en estas páginas. Cada vez que alguien va a su país de origen (su casa) y regresa a su nueva casa (país donde reside) repite la misma frase “disfruté de mi bello país” con nostalgia, pero siempre termina regresando al segundo, por compromisos, por costumbre o simplemente porque sabe que ya su casa no es ese lugar de su recuerdo, que todo es distinto, que su imaginación le juega sucio, que ya esas calles aunque parecen las mismas, ya no son las mismas de su mente. que sus amigos ya no se ríen de las mismas cosas, que ellos ya no ven el mundo de la misma forma. Y ese sentimiento de no ser ni de aquí ni de allá sé siente muy fuerte, el corazón y la razón hacen un combate, y las noches que deberían ser para descansar son largas e incomodas. el silencio hace eco, y se cuestiona la razón de no pertenecer a ningún lugar, de representar una

cultura. un pueblo, una gente, pero que cuando estas con ellos en tu casa tal vez distinto, que te siente identificando solo cuando eres el representante y vuelves a sentirte tan lejos de casa. Cada día que pasa te alejas más de esa casa y te conviertes en un nómada con un corazón en dos continentes, dos moradas pero sin sentirte que perteneces a ninguna. Ser migrante es vivir siempre lejos de casa.